No importa si tienes un Ferrari o un Nissan con $500.000 invertidos. Los valores, la dedicación y el estilo hacen estrellas. El dinero solo paga la entrada.
Más de dos décadas en las calles de Chile. Esto no es una marca nueva — es la misma esencia que viste stickers en microbuses de Punta Arenas y un gorro llegar al escenario del Festival de Viña del Mar.
Más de dos décadas documentando la cultura automotriz chilena. Foto, video, eventos — todo hecho con las manos, sin intermediarios.
2.1K suscriptores · Eventos · Documentales · Cultura
Ver canal →Esta no es la historia de una marca. Es la historia de una persona — y la marca es consecuencia de quién es esa persona. Desde los primeros años en las pistas hasta Akihabara, Japón.
"Empecé en las gradas. Hoy soy parte de la historia que alguna vez solo miraba desde afuera."
En 1999 empecé yendo a las carreras como espectador. Sin cámara, sin equipo — solo con los ojos abiertos y la sensación de que eso era exactamente donde quería estar.
Me compré una Sony con cassette 8mm. Desde ese momento dejé de ser espectador — pasé a documentar. Cada junta, cada evento, cada auto que valía la pena registrar.
Una Sony Cybershot casera para fotos. Sin pretensiones. Apoyando la cultura automotriz en Mersán y en eventos por todo Chile. Estando ahí, siempre. Eso era lo importante.
Creamos APISO desde cero — poleras, stickers, llaveros, merchandising propio. Teníamos un reglamento para premiar a los autos más bajos en cada junta. De ahí nació el nombre: la tendencia de bajar autos en Chile se llamó APISO. El equivalente chileno del movimiento Hellaflush en Estados Unidos — pero nacido de forma completamente independiente y orgánica, desde las juntas.
La marca se masificó sola por todo Chile sin publicidad pagada. Stickers en microbuses en Punta Arenas. Cubre cinturones bordados con el logo vendiéndose en la carretera al norte. Un gorro llegó al escenario del Festival de Viña del Mar durante una rutina de humor — esa semana las ventas se dispararon. Desde Ecuador, Argentina y Panamá escribían pidiendo usar el logo.
El movimiento creció tanto que otros eventos en Chile comenzaron a contactarnos para obtener el reglamento APISO o para que participara como juez oficial. APISO se convirtió en el estándar de la escena de autos bajos en Chile.
Los únicos en Chile haciendo juntas con temática, batallas de freestyle, cantantes de rap, concursos y regalos para la gente. De 80 autos a más de 1.100 en una sola junta. Sin publicidad pagada. Solo cultura real, construida desde adentro.
Nos eligieron para organizar la exhibición en el primer Campeonato D de drift en Chile. La zona OzTar. Lo hicimos por años. Después llegaron los eventos más importantes del país — y de Argentina.
Organizamos una junta nocturna en Akihabara junto a un amigo japonés y su grupo. El cierre simbólico de un ciclo que empezó en 1999 como espectador en las carreras. Todo tiene sentido cuando miras para atrás.